1.Empecé
con la práctica
de combate durante las
clases y encuentro que
titubeo y cierro los
ojos. Lejos de comenzar
a acostumbrarme a tal
práctica,
¿existe
algún ejercicio
para entrenar y corregir
mi actitud? Philip - USA
-
...Simplemente,
Titubear y cerrar los
ojos, cuando algo se
acerca a la cara, es una
reacción natural.
Sin embargo, es una
reacción que se
puede controlar y te
beneficiará como
artista marcial. Es
fácil ver que
mientras el cierre de
los párpados
puede proteger los ojos
contra irritaciones de
menor magnitud tales
como polvo u otros
escombros
pequeños, no
resulta como
protección contra
un impacto, cualquiera
sea su fuerza. La
capacidad para poder
evitar una golpe
comienza con la
atención y la
toma de consciencia de
su trayectoria y
proximidad a tu cara.
Debemos reentrenar
nuestra primera
línea de
protección
instintiva en un segunda
barrera defensiva para
poder evitar y desviar
cualquier peligro hacia
los ojos, el rostro y la
cabeza.
- Comience mejorando su
velocidad de movimiento
y de bloqueo en general.
Al ganar confianza en
este área por
medio de ejercicios para
perfeccionar la agilidad
de pies en sus pasos,
desplazamientos,
esquivas y meneos, como
también la
repetición de
ejercicios
básicos en todos
los bloqueos
fundamentales,
permitirá volver
a dirigir sus reacciones
hacia el estímulo
de un ataque. El
inconsciente se debe
entrenar junto con la
mente consciente en la
evaluación y la
determinación de
una respuesta.
- Practique con un
compañero a quien
usted puede confiar en
la ejercitación
del control exacto.
Comience entrenando a
los ojos y al cerebro de
manera lenta y
progresiva para percibir
y seguir la trayectoria
y línea de
movimiento, coordinando
así con su propia
esquiva, y en caso
necesario con los
movimientos de
desvío. Trabaje
con variedad de
trayectorias: directa,
ascendente, descendente,
así como
también golpes
circulares. Practique
sistemáticamente,
comenzando con acciones
lentas y gradualmente
incremente la velocidad
sólo cuando sea
capaz de esquivar y
desviar sin
"parpadear".
- Otro ejercicio es
utilizar un plato hondo
o palangana llena de
agua. Use los dedos de
forma que salpique gotas
de agua cerca de los
ojos: mejillas, frente y
mentón.
Concéntrese con
el foco de
atención puesto
en el agua y en su
propia respuesta.
Intente desarrollar un
campo difuso de la
visión, evitando
centrarse directamente
en el agua salpicada (o
el puño) y de
manera similar a un
radar para poder atender
tanto la visión
directa como la
periférica.
Tómese su tiempo.
El entrenamiento de esta
respuesta
mejorará
gradualmente con la
práctica
regular. |