5. Cuando
estoy adentro del dojo
no tengo ningún
problema al cerrar mis
ojos durante
meditación, pero
cuando estoy en la playa
o en el bosque me
distraigo
fácilmente y no
puedo mantenerlos
cerrados.
¿Qué puedo
hacer al
respecto?
...Lo
que te sucede no son
distracciones, sino que
son "llamados directos"
para que abras tu ser y
estés receptivo a
la realidad de la
naturaleza. Es tu tiempo
para practicar el
dejarte llevar y sin
ofrecer resistencia
alguna. Sin forzar
absolutamente nada
sólo respira,
relájate y
sonríe . . .
... Existen
muchas lecciones que
puede ser
extraídas de la
naturaleza. No es
coincidencia para
aquellos que
están interesados
en Zen o
meditación, el
encontrarse
atraídos por
entornos naturales
búsqueda de paz y
serenidad. No tan
sólo porque
deseen eliminar
distracciones, puesto
que para algunos,
encuentran que cuando
están inmersos en
la naturaleza
¡prácticamente
no hay necesidad de
meditar! Mejor dicho, la
contemplación de
lo natural y la
respiración al
aire libre permite que
la meditación se
torne más
completa, vital y
consciente. En la
ciudad, o en cualquier
situación
embebida de
tensión, de
ansiedad y de peligro,
la necesidad de meditar
formalmente (en el
convencional sentido de
cerrar los ojos y
permanecer sentado) es
más esencial e
inmediato para balancear
las fuerzas externas.
Imaginar que se
está en un calmo
lugar en la naturaleza
puede ayudar al
practicante a retornar
hacia una claridad
más relajada y de
manera más
presta. |